lunes, 14 de septiembre de 2009

Huyó de su vida sin antes querer enloquecer

Le atormentaban los gritos de sus constantes pesadillas... Se sentía inferior, su vida no eran más que la de un ratón de laboratorio, en la que el sistema le otorgaba supuesta seguridad...

Sólo bastó un suspiro para desencadenar toda su puta vida; y fue como infinitas lágrimas comensaron a recorrer sus mejillas, sintió que algo se le rompió por dentro, algo que le impedía respirar con profundidad, se vio completamente solo, sin poder escapar.

El me dijo que no quería, que de verdad no quería, simplemente el no quería, y no sé si me decía la verdad, me dijo que estaba consiente de todo lo que sucedía, se sentía tan lleno de nada, tan mal que hasta el mismo quiso parar de pensar.

Nunca olvidaré el día en que lo vi tirado en medio de esa oscura sala, los pasillo amortiguaban su dolor. No quiso reaccionar, me miraba con odio por no dejarlo morir, no se si entendí su desesperación pero lo tuve que dejar ir. Huyó de su vida, no quiso enloquecer, solo quiso huir de lo que no quería...

Con el tiempo descubrí que había dejado morir lo único que tenía en la vida. Tengo miedo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo también...
Pero, ¿puedo rellenar su lugar?...
Lo se... tiempo...

Daniela Millacosa dijo...

Amor no escriba como anónimo! ¬¬